Me ha gustado mucho el artículo Lobo, en serio, me viene de perlas leer algo así en estos momentos en que tengo algo parecido a una "chica", y más habiendo visto tantos ejemplos de seductores que se retiraron del mercado por este asunto. Mi ejemplo siempre fue el tuyo cuando te veía con tu novia y sargeando juntos. Llegados a este punto iré calibrando el asunto con mi chica de forma que vea que socializo, que mi forma de ser es así, que hablo con la gente y abro grupos y no pasa nada porque ella es la elegida.
Ahora, aunque muchos chicos ponen en conocimiento a su novia del mundo del sargeo, creo que yo no lo haré. En mi opinión y por experiencia he visto que al decir que perteneces a un mundo de seductores, te tachan de muchas cosas y no bonitas por cierto. Esto viene porque la primera impresión es de desconfianza y desconocimiento de nuestras artes y no se ven los beneficios que representa todo esto; la sociabilidad, seguridad, comprensión de las personas y más concretamente de las chicas....etc.
Todos estos beneficios quedan reducidos en una primera impresión a: "Este chico es un golfo y me manipula" por ello prefiero no introducirlo con ninguna chicas hasta que no haya una confianza Absoluta con ella, y de forma paulatina y cuidadosa. Puedo contarle que me gusta leer libros de sociabilidad, autoestima, etc, pero creo que no la contaré que me leo libros de seducción etc.
He visto por experiencia que cuando a una chica se lo cuentas, de repente durante un tiempo acaba "quemada" y cualquier cosa que le surja en su vida un poco extraordinaria, dice: "oye, tu te has leido algun librito raro...?" esto me ha pasado algunas veces, y no me hace gracia, sobre todo porque de repente desconfía y pone más barreras, que aunque las superes te está cortando el juego con pequeñas frases como: "esto ya me lo han contado...etc, etc."
Me gustaría saber vuestra opinión al respecto, además de la seducción en parejas, sobre si es bueno o malo decir que sargeas y eres un seductor en cualquier interacción, novias, rollos, ligues rápidos...
1 abrazo Lobo, un artículo estupendo

--Engel--